Desde su nacimiento a partir de una sociedad inversionista con intereses en servicios ambientales, Key ha crecido hasta convertirse en la empresa de servicios de pozos de perforación más grande de la industria. La historia de Key se compone de visión, determinación y perseverancia ante grandes obstáculos. Key originalmente fue parte de The Yankee Companies, una sociedad inversionista formada por diversas empresas en los ramos de energía, servicios ambientales y banca.
En 1988, el consejo administrativo decidió cambiar el enfoque del plan estratégico de la compañía y centrarse en el campo de servicios de energía. Como resultado de esta decisión, se descartaron las entidades de la compañía que no estaban relacionadas con la energía, y se reconstruyó la corporación, utilizando su división de servicios para pozos en el oeste de Texas, Yale E. Key, como cimiento.
Durante los años que siguieron, tuvo lugar un agresivo programa de adquisiciones que terminaron con la creación de Key Energy Services, Inc. El elemento central del plan empresarial reformulado de Key fue consolidar el fragmentado negocio de servicios para pozos a través de la creación de una empresa sólida con masa crítica y estabilidad financiera. Sin embargo, este objetivo sería difícil de lograr, ya que la industria estaba formada por cientos de pequeños competidores regionales.
En menos de 10 años, Key se transformó de una compañía con menos de 50 perforadoras en operación a la mayor compañía de servicios de pozos terrestres en el país. La dirección de la compañía formó la mayor flota de vehículos de servicio para campos petroleros en los Estados Unidos. Un elemento que redondeó el plan de conversión en un proveedor de servicios totales fue la adquisición de Q Services, Inc. en julio de 2002, con lo cual la compañía obtuvo una división de bombeo a presión y fortaleció su posición en el mercado de pesca y servicios de alquiler.
Hoy en día, Key Energy Services es líder del mercado, con más de 7,500 empleados.






